CAPÍTULO 37: SALVANDO A LA BASTARDA
Parisa
Ni en un millón de años habría imaginado que tendría que pretender preocupación por Gaia para evitar su muerte. Hasta hace poco habría estado encantada con la idea. Dejar que la reina madre acabase con la vida de Gaia se habría convertido en todo un espectáculo para mí, pero, maldit4 sea mi suerte, tengo que salvarle la vida. Al menos por ahora.
Mi única esperanza para conseguir un heredero sin que se den cuenta de mi engaño es con el bebé de Gaia, y s