Dos chicas acababan de entrar a la cafetería. Una llevaba largos rizos castaños sobre la espalda, mientras que la otra tenía el cabello recogido en trenzas pegadas a su cabeza que descendían bastante más abajo de sus hombros. Ambas tenían la tez morena y unos ojos ámbar tan intensos que podían confundirse con el amarillo característico de los lobos cuando estos se alteraban.
Pero lo que realmente llamó la atención de KC fueron sus facciones.
Destiny no había exagerado.
Había cosas en aquellos r