Punto de Vista de Lola
Cenar con mi familia devolvió algo de normalidad a mi vida, pero no podía ignorar la silla vacía donde solía sentarse mi Mamá.
Me preguntaba si ella me estaba mirando con desprecio, viendo cómo descubría quién, qué era. ¿Estaría orgullosa de verme resistir a Tristan? ¿O decepcionada de querer rechazar la mitad de mí misma?
Después de la cena, Sean y Papá se retiraron al sofá, viendo deportes como lo hacían antes de que comenzara este lío. Papá no podía verlo, pero yo sí.