Aquella noche me fui a la cama, tuve un muy detallado sueño con Sean.
Él atravesaba el bosque como un relámpago, con sus cuatro patas rastrillando la tierra mientras avanzaba a toda velocidad. A sus espaldas, salían matojos de hierba y tierra, y los árboles y las ramas se desdibujaban a su paso. El bosque que le rodeaba se ralentizaba, sus sentidos se agudizaban en su forma de lobo.
El sueño continuó así durante algún tiempo, simplemente Sean corriendo por el bosque. Unos momentos después el