"Tres brujas, tres vampiros y tres hombres lobo...", me oí decir.
Me vinieron a la mente los cadáveres de Carmen y Devin, ambos colocados estratégicamente poco después de sus espantosos asesinatos. No me trajo nada de paz saber que sus muertes tenían un propósito específico. Conocer la verdad había reavivado mi rabia, pero también había provocado una oleada de asco que me producía náuseas.
No me cabía duda de que las brujas estaban más que dispuestas a acabar con algunos de los suyos si eso