Mundo de ficçãoIniciar sessãoEran las ocho de la mañana, a estas alturas del día ella debería estar despierta por lo que me encaminé hacia su habitación, toqué un par de veces pero no obtuve respuesta, entré sin permiso y la encontré con su mirada perdida y su boca entré abierta, la posición de sus manos eran un poco extrañas ya que sostenía su vientre que había vuelto a la normalidad.
Desde ayer estoy cuidándola aunque los demás me llamen niñera no me importa hacerlo porque la amo aunque no se lo confiese en voz







