20 años pasaron volando y para Dante pareciera que todo se detuvo en ese instante, cuando prometió a Alexa cuidar de los niños por si ella faltaba, una vez que volvió a dormirse, salió de la habitación, con el peso de esa promesa en su corazón y en su cuerpo.
Afuera lo esperaban todos, no supo como, ni quien lo sostuvo cuando cayó de rodillas y comenzó a llorar, miraba el piso, blanco, sus manos apoyadas en sus rodillas y como si todo se hubiera detenido, lloró como nunca lo habia hecho, lloró