Capitulo 26. Mi amiga mi confidente
— Buenos días y gracias por su hospitalidad— dice María sentándose en el comedor.
— Veo que está mejor su excelencia— dice Flavio educadamente.
— Si, gracias estoy mucho mejor...—
— Entonces que le parece marchar mañana hacia el palacio?—
— Pero tan pronto? Si apenas lleva una semana aquí.— digo entre sorprendida y enfadada.
No quiero que se vaya, se que estoy siendo egoísta pero desde que Caterina de marchó no he tenido otra amiga y María me hace compañía, me ayuda con mis tareas y bueno no