Capítulo 8
Parada, mirando hacia el cielo, Alani se encontraba en la terraza de la clínica.
Lían, la cubre con su campera. La noche era fría, el cielo estaba algo nuboso, la luna brillaba más que nunca, pero para ella, al observarla, ya había perdido el encanto.
—Perdóname, no fue mi intención gritarte. Es solo que tengo miedo de perder a mi papá —murmuró ella— Y como eres un arcángel, creí que podías salvarle la vida.
Lían, abre sus alas, con ellas cubre a Alani, y al oído le dice: —Hay una man