Capítulo 227. Otra noche sin nombre.
El motociclista tenía el gesto de tener la intención de echar en cara que esta vez no tuvo que hacer nada para entrar en un sitio, donde los problemas abundaban. Era sorprendente, pero al parecer también posible.
Repasó a todos. No vio a Avery. La razón por la que había conducido su moto hasta ese sitio.
Mateo y Harper charlaban por lo bajo, acostumbrados al humor frío de Anthony, quién había logrado que muchos se quisieran hundir en sus asientos.
Johan, sin embargo, mantuvo su serenidad. Ap