La cita con la médica fue muy bien, aunque ella se percató de mis golpes, pero no dijo nada, solo me miró con lástima. Ya estamos otra vez en casa y él me dice que me arregle, que me quiere lista en una hora. Así fue, en una hora ya estaba vestida, maquillada y peinada.
-Estás bellísima - me dice Izac mientras se acerca y me intenta dar un beso, pero yo me niego, así que él toma con fuerza mi mentón y me besa a la fuerza.
-Espero que te comportes, no querrás que pase lo que pasó ayer - pienso,