Las apariciones en la Semana de la Moda se prolongaron hasta la tarde del sábado. Cuando terminaron allí, se dirigieron al aeropuerto y aterrizaron en Aspen tres horas y media después.
Eran casi las siete de la noche cuando llegaron al edificio principal del exclusivo complejo turístico de las afueras de la ciudad y les entregaron las llaves.
—Escúchenme un momento, por favor —exigió Gloria—. Como ya han visto, no son habitaciones de hotel normales, sino pequeños bungalows. Cada uno tiene sus