Lo miro estupefacta, el muy idiota estaba cavando su propia tumba. Jason puede fingir ser alguien normal y tranquilo, pero es un demonio. El pensamiento de que él estaba buscando su propia muerte no se va de mi mente. Me sorprendo al ver que su agarre se afloja por completo, pero sigue sin dejar que me aleje de él. Lo miro y al estar tan cerca de él, hace que pueda detallar su belleza.
—Has dicho que harás que tu padre me hunda, ¿No es así?
—Así es. Lo haré si no la sueltas ahora, no creo nada