Al pasar por la carretera del puerto exterior, miles de drones flotaban en el aire, cambiando ordenadamente de forma. Era un espectáculo de drones que, aunque duraba solo unos quince minutos, costaba millones. Había bastante gente en el lugar para verlo, y Jorge se detuvo en un buen punto de observación. A través del parabrisas, observaron con interés cómo los modelos 4D cambiaban de forma.
Lucía siguió su mirada y quedó asombrada por el espectáculo deslumbrante.
Jorge: —¿Cuántos drones crees qu