La contraseña de la pantalla y la contraseña de pago...
Daniel, sin volverse, respondió con palabras tan irritantes como su figura alejándose: —Ella me las dio.
Jorge y Mateo se quedaron resignados.
...
Cuando Lucía despertó, era de día afuera.
No había sol, pero tampoco llovía. El viento frío golpeaba las ramas desnudas de los árboles, sin hojas que pudieran caer.
Se incorporó mientras el olor característico a desinfectante del hospital, penetrante y desagradable, la hizo frotarse la nariz.
Obs