La escena continuó desenvolviéndose naturalmente...
Lucía tomó una galleta —Gracias.
—¿Qué tal está? ¿Te gusta? —preguntó Talia mirándola con ojos expectantes, como una niña buscando aprobación.
—Está rica, y no es demasiado dulce —respondió Lucía.
—¡Te lo dije! He probado muchas marcas, ¡y estas son las mejores galletas de chocolate!
Después de pensarlo un momento, Talia se dirigió a Carlos —¿Quieres una?
—No, gracias. Tienen muchas calorías, engordan —juró que no había intención de burla en su