—Respóndeme, ¿lo hiciste o no? —exigió saber.
—No, no es así... yo... yo no... Mateo, me estás lastimando... —negó Sofía con la cabeza.
Mateo tiró de su camisón, con una sonrisa desdeñosa: ¿Cómo explicas esto entonces? Si no lo hubieras hecho, ¿cómo podrías ser tan hábil? Él recordaba que cuando tuvieron relaciones, aunque sintió algo extraño —la noche anterior había estado abrazando y besando a Lucía, y al despertar estaba con Sofía—, lo atribuyó a la embriaguez y a una confusión de personas, s