La despertaron directamente para hacerle preguntas. Como Sofía apenas había prestado atención, naturalmente no pudo responder a las preguntas de la profesora. Los otros estudiantes no pudieron evitar mirarla, con burla evidente en sus ojos. Sofía se irritó visiblemente.
Si bien le encantaba la ropa y los bolsos de marca, ese placer se limitaba a poseerlos, no a saber combinarlos para verse mejor. Por eso, cuando la profesora hablaba sobre combinaciones de colores y tonos de piel, no entendía nad