Gu Lichen sonrió con tranquilidad y un toque de tristeza cruzó sus ojos.
—De hecho, no importa cuánto poder y riqueza tengas, siempre hay cosas más allá de tu control cuando eres humano.
Él asintió con la cabeza.
Por otro lado, Zhong Keke y Zhuo Qianyun llegaron al salón. Zhong Keke preguntó:
—Hermana Zhuo, estoy preocupada por Yiran. ¿Cómo está? ¿Está bien?
—Ella está bien. Está confinada a reposo en cama todo el día. Tanto ella como el bebé están estables. Si todo va bien, dará a lu