Capítulo 26. Noche de fiesta
Se me erizó la piel con tan solo pensar que Cristian había regresado.
—Daniel, por favor, ¿puedes decirme el apellido del hombre que ha comprado la casa? —pregunté a toda velocidad, casi sin aliento.
Daniel frunció el ceño, tratando de recordar.
—No lo sé, Amber solo me dijo su nombre y que era el hombre más guapo que había visto jamás.
Miré a Rebeca, con el corazón latiendo con fuerza. ¿Sería mi Cristian? La posibilidad me dejó sin palabras.
—Tranquilízate, es imposible —sentenció Rebeca,