Capítulo 17. Querido doctor
El doctor seguía mirándome con una expresión de estreñimiento que no podía ignorar. Cada vez que nuestros ojos se encontraban, sentía un escalofrío recorrer mi espalda.
¿Qué había encontrado en mi cuerpo? pensaba, cada vez más asustada. El maldito médico no dejaba de mirarme con esos ojos retorcidos.
—Doctor, ¿pasa algo? —pregunté finalmente, incapaz de soportar más la tensión.
—Sí, pasa.
—Pero dímelo ya, ¿qué sucede?
El doctor tomó aire antes de responder.
—Los disgustos que le estás da