Mundo de ficçãoIniciar sessãoFiorella por fin tomó sus maletas y se marchó de la mansión, cuando Lorenzo, su guardaespaldas, acomodó el equipaje en el auto, la mujer no pudo contener más las lágrimas, él se ofreció a dejarlo todo e ir con ella, pero ella no aceptó.
— No puedo permitir que te vayas ahora Lorenzo, sé que lo que te voy a pedir es muy egoísta de mi parte, pero te necesito aquí…
Él la miro condescendiente, sabiendo que ella había tenido una vida dura en la mansión, y que todavía tenía cosas qu







