Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando entró en la limusina iba casi dormida, no sintió el trayecto largo, juraba que se había dormido. Su esposo, Dante estaba tan fuerte y despierto como siempre.
Llegaron al departamento de Dante, era uno de los más lujosos que había visto, sus muebles eran de lujo, todos de moda, incómodos, se sentía mejor si hubiera un aspecto más hogareño, pero era mucho pedir.
Dejó los zapato







