Parte 3...
Le acarició el interior de la boca con su atrevida lengua y le gustó que ella se inclinara hacia él. Le sentó bien matar las ganas que tenía de sentirla así. Y aún le gustaba más cuando ella gemía suavemente. Aline podía encenderlo muy rápido.
— ¿Qué tal? - dijo ella en voz baja.
— Creo que... Creo que has demostrado tu punto de vista.
— Todavía no - sonrió más ampliamente.
Le quitó la taza de la mano y la colocó sobre la encimera junto a la suya. La cogió de la mano y la acercó a l