—Señor Evans, ¿quiere que lo lleve a casa? —preguntó Zane con cautela, observando la expresión sombría de Dave a través del espejo retrovisor.
No pudo evitar sentir lástima por él.
La noche anterior, Dave había trabajado hasta tarde resolviendo asuntos importantes en Mubluosia.
Cuando terminó y dejó a Justin a cargo, tomó el primer vuelo de regreso.
Zane entendía que su urgencia tenía un nombre: Bianca.
Pero lo que vio al llegar al vecindario no era lo que esperaba.
—Llévame a la oficina —ord