La habitación quedó en silencio absoluto.
Todas las miradas se dirigieron a Bianca y Zoey.
—He estado reflexionando últimamente —dijo Zoey con una sonrisa apacible—. Me he dado cuenta de que cometí errores que tal vez te lastimaron. Quiero disculparme.
Extendió una copa de champán hacia Bianca.
Bianca arqueó las cejas, cautelosa ante las intenciones de Zoey.
—Quiero hacer una promesa aquí y ahora. Si ganas nuestra apuesta, renunciaré a mi cargo como directora. Lo digo en serio.
Zoey hizo una pa