Reece corrió por el almacén, mirando desesperadamente a su alrededor en busca de Skylar.
El lugar era amplio y abierto. No había dónde esconderse.
No había salida, y el asesino se acercaba cada vez más.
El pánico comenzó a apoderarse de él al darse cuenta de que estaba atrapado. Sabía que no tenía más opción que pelear.
Pero el asesino tenía un arma. Reece no tenía nada.
De pronto, alguien salió de detrás de un contenedor cercano.
Una figura vestida de negro se lanzó contra el atacante.
E