Mientras viajaban en coche, la curiosidad de Bianca fue creciendo.
—Wyatt, ¿estuviste con el señor Evans anoche?
—Sí —respondió él, manteniéndose breve y directo.
—Entonces… sabes todo lo que pasó, ¿verdad? —insistió ella.
Wyatt captó rápido a lo que se refería.
—Te refieres a lo de Bruno. —Y sin poder contenerse, continuó—: El señor Evans rastreó tu celular para encontrarte. Cuando llegamos, ya te habías desmayado. Bruno te obligó a beber demasiado. El señor Evans se encargó de él y te sacó