Se acostó en el suelo, envolviéndose con la manta.
Justo cuando estaba a punto de cerrar los ojos, Dave la levantó suavemente.
—El suelo está demasiado frío. Tú toma el sofá, y yo dormiré en el suelo.
—Pero...
—Nada de argumentos.
Dave la guió suavemente hacia el sofá y la arropó con la manta.
—Hace frío por la noche. No quiero que te resfríes.
Fue a su habitación y volvió con otra manta.
Bianca se sonrojó al verlo acostado sobre su sábana. Sentía como si compartieran la misma cama.
Dave percib