Después de colgar, Brady se levantó y fue a la habitación de Rachel. Abrió su cajón y encontró una invitación para el evento del Grupo Evans.
—Brady… —murmuró Rachel al despertarse. Últimamente se sentía débil y cansada, y los dolores de cabeza empeoraban con cada día que pasaba.
A pesar de seguir al pie de la letra los masajes diarios recomendados por el médico, su estado no mejoraba.
Brady se sentó al borde de la cama y ayudó a Rachel a incorporarse, apoyándola contra su pecho mientras sos