Escuchar el nombre de Blake hizo que a Bianca le doliera el corazón.
Miró a su madre por un momento, pero no se atrevió a decirle que Blake se había quedado inválido.
Madison acababa de despertar y no podía soportar una noticia así.
—Está bien, mamá —respondió Bianca en voz baja tras unos segundos.
Madison se sintió aliviada de que su hija no discutiera. Se recostó y cerró los ojos, ya sintiéndose cansada.
Pronto se quedó dormida, y la habitación quedó en completo silencio. Bianca y Leonel