De pronto, una llamada interrumpió sus pensamientos. Era el mismo jefe del programa que la había vetado hacía apenas unos días.
Bianca contestó, y al otro lado, el hombre habló con una cortesía inusual.
—Señorita Scott, le debo una disculpa. He estado tan ocupado que no me percaté del problema. En nombre del equipo de edición y del personal de Star Search, le ofrezco una disculpa sincera a usted y a Emerald Artists Agency. Lamentamos sinceramente lo sucedido. Hemos añadido el nombre de la señor