En ese momento, Dave estaba ocupado en su oficina trabajando en un proyecto en el extranjero. Sobre su escritorio descansaba una elegante invitación dorada grabada del Grupo LMH, mucho más refinada que la que Madison le había dado a Bianca.
Al ver la llamada de Bianca, Dave sonrió y contestó de inmediato.
—¿Ya me extrañas?
—¡Por supuesto! ¡No puedo evitarlo! —respondió Bianca en tono juguetón.
Con voz suave, Dave bromeó:
—Mándame tu ubicación. Paso por ti después del trabajo.
Bianca, sorp