~Khemos~
Sabrina estaba de espaldas a mí cuando entré al salón de la casa Real. La puerta estaba abierta, así que me había colado en silencio, pero ella supo que estaba ahí porque su espalda se tensó de inmediato, aunque no se giró.
Dejé caer la bolsa que había traído conmigo en el suelo cuando me encontraba a unos pocos pasos de ella.
—Agua. Glucosa por si pierdes fuerzas y sientes que te vas a desmayar, bocadillos para el descanso y comida que traje de la cafetería por si te da mucha hambre,