~Khemos~
Me desperté con la sensación de piel suave contra mi pecho y casi entré en pánico antes de darme cuenta de que cierta persona había pasado la noche conmigo en mi cama. Mis ojos se sentían pesados y necesitaba dormir más, pero era de mañana y hora de prepararme para las clases. Habíamos pasado gran parte de la noche despiertos—hablando, besándonos, dándonos mimos.
¿Cómo la quito de encima sin despertarla? Por mucho que la sensación de tenerla contra mi pecho fuera la sensación más perfe