~Sabrina~
Sujeté la muñeca de Khemos con tanta fuerza que temí haberle lastimado y dejado moraduras, sin embargo él no parecía perturbado por mi agarre sino más bien por la pelea en la que estábamos a punto de adentrarnos.
—Tienes que quedarte a mi lado, Sabrina, pase lo que pase. ¿Está claro?
Asentí con la cabeza en respuesta aunque él no pudiera verme hacerlo.
Todos los estudiantes estaban bajando del autobús para unirse a la pelea tal como el señor Brown había ordenado después de que el entr