En el hospital.
Desde que Rosa había llegado, no hacía más que mirar a Isabel con desprecio y lanzarle comentarios llenos de reproches.
Todo lo que decía, directa o indirectamente, era que Isabel no había sabido cuidar bien de Jenifer ni mantener a Lucía bajo control.
Isabel tuvo que tragarse toda aquella rabia.
Cuando Rosa entró a la habitación de Jenifer, Isabel buscó rápidamente una excusa y se fue con Andrea a ver a los bebés.
En el ascensor, Andrea seguía molesta.
—¿Qué quiso decir la seño