Punto de vista de Selina
Desde que César me atacó y me salvó ese demonio críptico, había perdido toda la confianza para vivir sola en este edificio.
Para nada, ya ha pasado otra semana, mis vómitos solo han disminuido, solo para volver a escupir. Y no me gusta nada.
Era como si mi garganta se llenara de nudos cada día que no podía tragar. Pero solo escupía.
Después de décadas de matrimonio, apenas estoy empezando a sentir cómo es estar embarazada. Y, para ser sincera, me resulta extraño.
Había