“¿P-preguntado?” Lyra tragó y retrocedió por instinto. El cuerpo le ardía. “¿Preguntar qué?”
Los labios de Tyson se contrajeron un poco al notar su cara sonrojada. Acortó la distancia entre ellos, el aliento haciéndole cosquillas en la oreja. “Estás haciendo la pregunta equivocada.”
“¿Ah sí?”
Su mirada la clavó en el sitio. “Hay cosas mejores que podrías preguntarme.”
Lyra se frotó las palmas sudadas en la camisa negra lisa que traía puesta, los ojos sosteniendo los de Tyson un segundo de más.