Mundo ficciónIniciar sesión“¡Yo no quiero otro!, ¡Yo lo quiero a él! ¡Es lo único que me queda de Axel! no quiero otro!, ¡Es mi hijo por favor! ¡Díganme que no es cierto!”.
Me altere tanto que me sedaron, sentía tanto dolor, en todo mi cuerpo, pero más en mi corazón, estaba desecho, al despertar de nuevo ya más tranquila me resigne, ya no tenía nada…
La señora Gastelum se acercó y acarició mi ca







