*CAPÍTULO 22*

Zabdiel, suspiró antes de tomar el teléfono y llevárselo al oído. 

-Presidente, LeBlanc- dijo a forma de saludo. 

-Majestad, es un enorme placer saludarle.

-Lo mismo digo, he querido comunicarme con usted, sin embargo, he tenido múltiples ocupaciones que han requerido mi absoluta atención- se excusó. 

-Eso imaginé, Excelencia. Pierda cuidado. Es grato para mi comunicarle que Italia, esta inmensamente feliz de hacer negocios con nosotros-
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP