Mundo ficciónIniciar sesiónZabdiel, suspiró antes de tomar el teléfono y llevárselo al oído.
-Presidente, LeBlanc- dijo a forma de saludo. -Majestad, es un enorme placer saludarle.-Lo mismo digo, he querido comunicarme con usted, sin embargo, he tenido múltiples ocupaciones que han requerido mi absoluta atención- se excusó. -Eso imaginé, Excelencia. Pierda cuidado. Es grato para mi comunicarle que Italia, esta inmensamente feliz de hacer negocios con nosotros-






