En el apartamento de Lena, tras llamar a su contacto para pedir ayuda, este le aseguró que resolvería el problema y que la llamaría cuando terminara.
Evelyn se sentó en el suelo, mordiéndose las uñas nerviosamente mientras miraba fijamente el teléfono de Lena, esperando la llamada. Lena, comiendo fideos instantáneos con la boca llena, puso los ojos en blanco.
—Si tienes tanta hambre, ¿por qué no comes los fideos en vez de comerte a ti misma?
Evelyn suspiró exasperada.
—Lena, ya se está haciend