Punto de vista de Aisha
El tío Karim me sacó a escondidas por un pasillo oculto que me llevó hasta la puerta sin que su esposa se diera cuenta. Podía oír la risa de su esposa desde dentro de la casa y la voz atronadora del tío Karim.
Si tan solo supiera que la iba a besar con la misma boca con la que acababa de lamerle el coño a la hija de su mejor amigo.
Pasaron dos días, con el estómago revuelto por la vergüenza y el miedo. Vergüenza por lo que había hecho. Prácticamente me había acostado con