AKASHA
El olor a sudor y metal oxidado permanecía en el pasillo, impregnando las superficies de piedra como si fuera un ser vivo. Había estado acechando en la oscuridad durante lo que parecían siglos, oculta detrás del tapiz rojo adornado con el emblema de la Casa Audacus: fuego engullendo un trono.
No debería estar aquí.
Al menos no como estaba ahora: hija de la oscuridad, hermana de una realidad peligrosa y unida a un hermano que no me recordaba como yo lo recordaba a él.
Estaba a punto de en