REINA LYSARA
Mi sala de la corte brillaba con un resplandor dorado, el aroma de flores ancianas y magia llenando el aire. Mis consejeros estaban sentados ante mí, murmurando estrategias entre ellos, sus palabras disolviéndose en el dulce zumbido de las salvaguardas de otro mundo que protegían mi reino. Hablas de alianzas, de política entre bastidores, flotaban en el aire… nuestros habituales juegos, nuestros elegantes valses con mortales e inmortales por igual.
Y entonces…
Oscuridad.
Una ráfaga