AKAEL
Ella no lo ve.
La forma en que el mundo se inclina hacia ella. La forma en que la gente —mortales, inmortales, incluso Padre— se detiene cuando habla. Akasha se mueve como un susurro en una tempestad, silenciosa pero inquietante. Como poder envuelto en seda. Y nadie lo ve mejor que yo.
Ellos la miran y ven a nuestra madre. La indiscutible reina Hailey de la que tanto hemos oído hablar y a la que hemos visto adorar.
Yo la miro y veo todo lo que nunca debí desear.
—Concéntrate —me murmuré a