Subieron al auto y salió nuevamente a toda velocidad, rebasando autos y media hora después ya estaban corriendo por los pasillos que la llevan al hangar privado de la familia L'Blank.
A distancia lo vio empujando la silla de Karen y un grito de ella lo hizo detenerse.
— ¡Jórdan! — Gritó su nombre y él se detuvo, lentamente se giró y la miró.
Su corazón latía tan fuerte, que deseo correr a sus brazos, dio unos pasó y Julianne caminó de prisa hasta llegar a él.
— Jórdan, mi amor, creí que no te