EL AMOR EN DUDA
AMBRA
No puedo creer que me casé, que le di el sí a mí delicioso bombón, han pasado cuatro meses desde el día de nuestra boda, y aún no me lo puedo creer, que estoy viviendo con él, bajo su mismo techo aunque no en su propia habitación y mucho menos en su cama, que es lo que más deseo, sobre todo después de esta cercanía en la que vivimos.
Aun que el estar juntos bajo el mismo techo ha sido un tanto complicado, por qué nuestra parodia de matrimonio ante la sociedad ha hecho que