—Oh Alice, mira lo que te ha hecho el odio ¡Te ha dañado! Te ha vuelto una mujer insensible y enferma de venganza
—No niña estás equivocada, el odio es mi mejor amigo, me dio fortaleza cuándo todos me daban la espalda —le contestó la bruja acercándose con pasos amenazadores, Sarah no se inmutó y se mantuvo firme, en el olor de aquella mujer pudo ver las tinieblas y la corrupción de los hombres. Sarah apeló al corazón de Alice, ella no perdía la esperanza que en algún lugar aislado del que ahora