Días después.
El vendedor le entregó las llaves de la casa a Caden, manifestó que había adquirido una propiedad de excelente calidad. El doctor Greenwood sonrío.
—Espero que cumpla con todos los acuerdos que hemos establecido.
—No lo olvidaré, señor Alexander —. Gilbert observaba y escuchaba en silencio; el hombre no se sorprendió por el nombre que había usado su jefe; Caden muchas veces se presentaba como Alexander o Alex. Luego de que el vendedor se marchara, Caden entró con Gilbert al interi